Indignada, así me sentí el otro día viendo las noticias de una cadena estatal. Doblemente indignada me sentí ante la misma noticia vista ayer en la cadena autonómica.
Las noticias estatales decían que la señora Aguirre está dispuesta a bajarse los pantalones para que un multimillonario norteamericano cree una isla sin ley en los madriles para acoger a cualquie mafioso deseoso de blanquear dinero en sus casinos. Dispuesta a modificar las leyes que quiera este señor para que se venga con sus chanchullos, pensando siempre en el bien común.
En las noticias autonómicas descubrí que Barcelona también entra en los planes de semejante sujeto, que el ayuntamiento (en manos de una mayoría) está estudiando espacios donde podría ubicarse. El govern (también en mayoría del mismo partido) dijo que se podría estudiar, pero que hay leyes que son intocables. No, no es que les haya atacado un poco de decencia, es que como el gobierno central no descentraliza todo... pues qué buen escudo para no mojarse!
El único que parece decir algo lógico ante tanto disparate es el ministro (no recuerdo si de trabajo o de economía), que hay leyes que son intocables y que todo tiene su límite. ¡Faltaría más!
Si repasamos algunas de las peticiones para que nos haga el tremendo favor de dar trabajo a miles de personas es para que se pongan los pelos de punta. Fuera protección al trabajador, fuera leyes fiscales, fuera ley del tabaco... y aún habrá que pagarle para que venga, y construirle de gratis las carreteras de acceso. ¿Y en qué nos beneficiará? Trabajo sí, pero sin protección alguna. ¿Impuestos? pero si es un paraíso fiscal, para qué pagar impuestos al gobierno que lo acoge. ¿Tabaco?, ¿acaso en sus casinos en Las Vegas deja fumar?
Pase que tengamos un paro que no hace más que subir, pase que nos recorten servicios por todos lados, pero si hay que bajarse los pantalones para que te esclavicen ya no faltará mucho para que pagues por trabajar en vez de cobrar por ello. Recuerdo la entrevista a la que fue un compañero de curso: pedían licenciatura, 60 meses de experiencia en una técnica concreta, inglés avanzado, alemán valorable, ¡por 600€ al mes! Sin palabras nos quedamos.
Y sí, estoy en paro, y a punto de terminar la prestación. No, no sé qué me espera ni como voy a pagar mis deudas en cuanto se acaben los ahorros. Sí, estoy postulando para trabajos para los que estoy excesivamente cualificada manipulando mi currículum a conveniencia... ahora soy ingeniera, ahora no... Sí, limpiar oficinas o hacer camas en un hotel para mí sería un lujo en este momento. Pero no, no estoy dispuesta a que venga un tipo y convierta nuestro país en su rancho particular. ¡Todo tiene su límite!
1 comentarios:
Lamentablemente el panorama está tan mal que una oferta denigrante puede ser la salvación de más de uno. Por eso se aprovechan como se aprovechan. En fin, espero que pronto logremos salir de esta crisis, nos está asfixiando.
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